Narcisismo espiritual

Antes que todo, escribo esta reflexión a modo de crítica constructiva.- 

Hace tiempo, cuando comencé mi camino en un despertar de consciencia, por llamarlo de alguna manera, empecé a obsesionarme con la idea, estudiar Budismo. Me salí de una religión en la que había crecido que sentía me imponía demasiadas cosas con las que no comulgaba, pero me vi inmersa en otra con reglas y restricciones. El problema no eran las religiones y/o creencias, era mi exigencia. Para esa época, lo único que hacía era leer libros de autoayuda, meditar, no excederme en nada. No salía con amigos, me limitaba en mi vocabulario y solo pretendía irme a vivir al Monte Himalaya e iluminarme. 

Pero claro, empecé a tener una sensación de soledad, de que no encajaba en ningún lado. Veía a las personas excederse, descuidarse y sentía cierto prejuicio. Entonces ¿Cuál era el verdadero camino "espiritual"?

Todos somos seres espirituales viviendo una experiencia humana. Al final si hacemos un trabajo interno pero no podemos aceptar que hay muchísimas diferencias entre nosotros y que no todos pretenden lo mismo, de nada sirve. El narcisismo espiritual lo comencé a percibir de una manera potente en mi primer profesorado de Yoga. Para ese entonces no era consciente de llamarlo de esta manera, pero me chocaba sentir que todo el tiempo el profesor se creyera superior a todos los que estábamos ahí. Resultó ser que fue denunciado por abuso...

Fue creciendo mi camino en el mundo del yoga y me di cuenta cómo competían las personas entre si por ver quién llegaba a más posturas, quién avanzaba, quién era más reconocido y, para ese entonces todo ese ambiente comenzó a generarme un  fuerte rechazo, lo que me hizo alejarme de mi práctica, que nada tenía que ver en sí con esta situación pero temía terminar inmersa en esa competencia narcisista. 

La primer decepción me la llevé luego de lo sucedido en mi primer profesorado, pero me sirvió para darme cuenta que en esto del llamado camino espiritual, en realidad salen a relucir los egos mucho más que otras veces, lo que no entendía era ¿por qué?. Y con el tiempo me di cuenta que esto sucede porque si empezamos a hacer un camino de crecimiento personal pero no hay suficiente consciencia, lo único que alimentamos es el ego. 

Me cansé de ver personas subir frases y llenarse de palabras bonitas y al conocerlas decepcionarme. No es necesario que estemos de un lado u  otro. Esta idea de que unos despiertan y otros no, solo nos hace generar más grietas entre nosotros. Todos estamos aquí en este paso por este plano porque algo tenemos para aprender y para seguir evolucionando. Claro, hay personas con mucha más consciencia y empatía pero esto no nos hace mejores. Lo podemos incluso tomar y hacer de esto un camino también para otros, acompañándolos en su proceso.

Hace un tiempo comencé un aprendizaje muy lindo en la rama de la salud mental y, me di cuenta que todos estamos en la misma. Si no podemos salirnos de nuestro ego y solo alimentamos los pensamientos enaltecedores, alimentamos pensamientos que no son constructivos. ¿Acaso eso es salud mental? 

He escuchado personas decir que son sanadores y, yo creo que nadie puede sanar a nadie. En tal caso, podemos acompañar a las personas en sus caminos a sanar y evolucionar. Pero también como aprendizaje para nosotros mismos. 

Por mucho tiempo buscaba iluminarme, pero cuando buscaba esto, era cuando más me enojaba conmigo misma y juzgaba a otros. No lo comprendía en ese momento y fue una lucha interna, hasta que me di cuenta algunas cosas que quiero dejar como reflexión final: Iluminarse es solo una palabra bonita que hemos tergiversado creyendo que vamos a ser Gautama Buda y sanar a todo el mundo y elevarnos. Bueno, no es así. Yo creo que podemos usar esta palabra para referirnos a hacer luz a nuestras sombras y ahí creo, es donde radica verdaderamente el crecimiento personal. No hay forma de crecer si no integramos todo lo que somos y todo lo que existe. Solo aceptando sanamos y evolucionamos.

Más que "ser espiritual" empecé a utilizar las palabras "crecimiento personal" o "evolución" en tal caso, aunque esta última siento que también despierta muchos egos. Los evolucionados y los no evolucionados.. mmmm...

Pero crecimiento personal me trae más a algo real, terrenal y muy importante. Porque se trata de la apertura de consciencia que involucra no solo aceptar y abrazar todo lo que somos nosotros, nuestras luces y sombras, sino también todo lo que existe. Y no como un abandono en la aceptación y ya, resignándonos a lo que nos cuesta aceptar, pero si como un poder trabajar en todo lo que queramos ir modificando de una manera consciente y amorosa. 

Si yo no puedo aceptar que otro es otro, sin intentar involucrar mi ego en su persona, de nada sirve hacer yoga, meditar y miles de cursos de mindfulness. Incluso poner límites es un acto de amor muy grande, hacia nosotros y muchas veces hacia otros. Pero logramos todo esto cuando podemos dejar de pretender que el otro sea como yo quiero que sea y aceptamos como es.

La evolución está en sabernos en constante crecimiento y movimiento y, comprendiendo que todos estamos en un proceso. Seamos más amorosos, respetuosos y, desde ese lugar, solo pueden venir los mejores aprendizajes. 

Con amor, 

Noe


Comentarios

Entradas más populares de este blog

¿Cómo empezó todo?

¿Cuál estilo de yoga es ideal para mi?